Desfile de amor en una arteria infartada

Las once y todo sereno.
Bueno, casi todo...
Llevaba casi cuatro días de una sana alimentación; y refiérase sana a optar por suprimir de mi tentada boca todo aquel producto hecho ya sea por Dios, por el hombre o por la nación estadounidense que provoque en mí hasta la más mínima sonrisa. No me malentiendan, sé que el IMC está de mi lado, pero, ¿acaso nunca habrán notado en su faz verdosa algún esbozo de envidia al mirar a todos esos adonis y sirenas perdidos en el tiempo?
Bueno, dije llevaba porque hoy me ha seducido el aroma de la canela (y en general todas aquellas esencias de la India, excepto el curry... nada como un caldo al curry para dejar atrás tu blanco esmalte y brindarle una tonalidad inglesa)... y me he zampado uno de esas masitas de canela (indulge! (date un gusto) decía la caja...viles capitalistas.)
En resumen : en boca cerrada no entran... ¿roscas? (exceptuando la posibilidad de encontrárselas envasadas, acompañada de un foráneo l i g h t que nos expía y absuelve del más mortífero de los pecados capitales.
Quiero agradecerles por todas sus buenas opiniones con respecto a mi blog; espero que éstas no acaben con el arrivo del nuevo relato. Vuelvo a repetir, nada serio será escrito... en ese caso los invito a ver The History Channel o el Discovery... (a pesar de que mienten sobre los dinosaurios... mas estoy impedido de develar su real ubicación).Olvidé contarles acerca de mi experiencia en LOVE PARADE. Hace dos días, decidí ir con una amiga y mi hermana al desfile de amor, hedor y calor en nuestra Alameda de las Delicias. Llegamos al centro con un calor considerable; el sol no tenía ni la intención de moverse al mar... mar... qué falta me haces... si ojalá pudiese inundar el trozo de tierra que nos distancia... pero no hay que ser egoístas... para qué ensuciarme mis manos... si el efecto invernadero lo puede hacer por mí?
Al ir cruzando la principal arteria de Santiago... una arteria infartada por las autoridades de seguridad ciudadana (bueno, tarde o temprano colapsaría... con la Fuente Alemana, el Kentucky emitiendo vahos lipídicos a los pobres hígados capitalinos que ya sufren con el alcohol de sus tabernas... y sin olvidar a su arteriola Ahumada con sus bares, fuentes de soda y el tradicional Pollitos Dicen (más costoso que los importados.... a eso le llaman proteccionismo, por favor! No les pido venerar cada objeto patrio como lo hacen nuestros vecinos, pero en fin suspiro...)) me di cuenta de las diferentes especies existentes en el rebaño del señor... una cumbre de tribus urbanas bebedoras de sangre, evian, soya y fluidos varios. En aquel momento no comprendía porque mi padre se negaba a un simple piercing en mi ceja... habiendo seres con más metal en sus cuerpos que un durmiente de tren. Pero está bien, toda una vida tratando de no difuminar o alterar su actual percepción de una adolescencia normal y ahora queriendo adherir unos cuantos gramos de titanio a mi ceja izquierda....
Concordamos con mi hermana, C.P. y yo (la ley pareja no es dura... este sitio ya está adquiriendo demasiada fama para someterlas a ella) en que la música fue buenísima, a pesar de la rapidez de los carros que no entendían que la Alameda fue cerrada desde la mañana... una masa de gente que me hacía recordar la pobre muerte de Mufasa en manos... o patas de la estampida. Conocí a personas muy simpáticas, y me mojé como diuca (dícese de un ave chilena, aunque desconozco su atribución en aquella expresión campesina). Adquirí también una tonalidad rojiza... tomateárea... por culpa de los rayos del astro rey, quien aburrido de ver a tanto gentío... generaba tanta UVA que ni el mejor Hawaiian Tropic pudiese haber protegido. Espero con ansias que todo el dolor cutáneo sea premiado con una tez mediterránea...
Fue una muy buena experiencia, para contarle a mis nietos (he de aventurar más para no aburrirles en la posteridad... o quedaré en quiebra de tanto dinero por comprarles su felicidad en casa de los abuelos). Poco conocía de este festival creado en Alemania como signo de regocijo ante la caída del muro... mucha gente mencionó su disgusto ante la entrada de personas no alternativas ad hoc a un festival de tales características... pero bueno, la globalización existe... la prensa también, por lo que cualquier evento que pueda alegrar nuestros corazones de manera gratuita será muy bienvenido por toda la comunidad santiaguina, desde El Arrayán a Maipú y desde Renca a Puente Alto... pasando por Los Jaivas, Oasis, Ráfaga, Sclub y Korn, y es una lástima... pero tal como el rey de Constantinopla se quiso desconstantinopolizar, lo alternativo se desalternativiza, para el común de la gente. Y, les pregunto : ¿tiene algo de malo el hacer público un evento de estas magnitudes? Porque para el productor de Love Parade, en el interior de sus entrañas... qué deseaba más : que su evento fuera tildado como uno de los más concurridos de Sudamérica, o simplemente amenizar el día a un grupo muy selecto de la población?. La originalidad se paga, y que yo me acuerde... no recibí boleta alguna.
Ya casi las una... y todo más sereno.



